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Arte cordobés

Uno de los principales atractivos de esta ciudad andaluza, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la cantidad de valiosos elementos arquitectónicos que existen en sus bellas calles y callejuelas.

De cara a los turistas, Córdoba ofrece una perfecta fusión entre los elementos característicos de las culturas que se asentaron en ella a lo largo de la historia y los propios de nuestra época actual.

Construcciones que debes visitar

De épocas antiguas son muchas las construcciones que aun se pueden visitar en Córdoba. El casco antiguo es un bonito entramado de callejuelas, plazas y patios ordenados en torno a la Mezquita-Catedral, uno de los principales símbolos de la capital.

La Mezquita-Catedral comenzó a edificarse en la Edad Media (s.VIII) gracias a  Abderramán I y sobre la planta de la catedral visigótica de San Vicente, que a su vez fue construida sobre un templo romano. Al principio tenía once naves, siendo la central la más ancha, pero después se fue ampliando. El techo está formado por columnas y arcos, con espacios como el Mihrab con inscripciones del Corán en oro.

Algo curioso es que dentro de la Mezquita está desde el año 1523, la catedral católica, un monumento de piedra, con una bella cúpula, retablos y sillería del coro. Frente a la Mezquita, el puente Romano de Córdoba, que construyó Augusto en plena vía Augusta, y en el que a pesar de su base romana de 16 arcos se pueden encontrar restos árabes y de reconstrucciones posteriores.

Arcos de la Mezquita de Córdoba

La zona sur del puente da hacia la fortaleza conocida como La Calahorra. Una construcción que en sus inicios constaba de dos torres, unidas por un arco que permitía el acceso a la ciudad de Córdoba. En el siglo XIV se modificó para dejarla en su estado actual, en el que el Instituto para el Diálogo de las Culturas ha instalado allí un museo Histórico de la Ciudad.

Junto al Puente, pero al norte, podemos ver el Arco del Triunfal, o Puerta del Puente construida para la visita de Felipe II en 1571, ejecutada a modo de arco triunfal con columnas dóricas que sustentan una cornisa y un ático. 

El Alcázar de Córdoba es otro de los elementos clásicos de la ciudad. Construido en l328, es de estilo gótico. Fue un palacio residencia de los Reyes Católicos, con forma de fortaleza, el palacio cuenta con apacibles jardines con fuentes y recorridos de agua cercanos al Guadalquivir. Allí, en la orilla se puede ver una gran noria, la Albolafia, que eleva el agua del río y la lleva a los jardines.

La Medina Azahara es una residencia palatina encargada por el califa omeya Abd-al-Rahmán III en la que se emplearon valiosos materiales como: marfil, ébano o mármol. Los restos (columnas, capiteles, zócalos y yeserías) permiten comprobar su grandeza pese a que sólo estuvo en pie desde el año 940 al 1010.

Otras construcciones

Otros elementos arquitectónicos que debes visitar son La Muralla, que rodeaba el casco antiguo para proteger a sus gentes, siendo denominada la urbe en época Al-Andalus como ciudad de las siete puertas.

Una de sus puertas es la de Almodóvar, de arco de herradura y con torreones. Esta era la que conducía al barrio de la Judería, un precioso barrio de calles estrechas y empedradas en los que ver de primera mano la arquitectura popular.

Otras formas de arquitectura popular son los innumerables palacios y casonas,  procedentes de antiguos nobles como los de Viana, la casa del Indiano, la casa de los Marqueses del Carpio, o la vieja posada del Potro.